La Voz de La Verdad

EL PROBLEMA DE LA IDEOLOGIA DE GENERO: LA GENERACION DE LA NO VERDAD...




EL PROBLEMA DE LA “NO VERDAD”:

El problema de la ideología de género no solo es valórico para aquellos que portamos valores desde una cosmovisión bíblica de la vida, es también un problema de falta de lucidez y veracidad, para diferenciar un aspecto tan claro como lo es la diferencia biológica entre géneros, una diferencia conocida y aceptada en las mismas culturas antiguas que practicaron el homosexualismo, no dándole nunca categoría de “tercer sexo” o “nuevo género” a la práctica homosexual.


La ideología de género y sus políticas topan no solo con lo moralmente aceptable para algunos de nosotros, su problema, además, es de una elaboración de la existencia totalmente sesgada y ficticia, donde ellos crean su propia realidad biológica antinatural, sin evidencias más que sus propios deseos de llevarlo a cabo.


Es finalmente la ideología de la “no verdad”, como toda teoría social, está fundada en pensamientos de autores abiertamente comprometidos con su causa, en este caso, la causa homosexual, ¿Qué objetividad puedo esperar de aquello?

Pero fuera del papel teórico y de los deseos de sus autores, es una ideología inaplicable, porque no tiene ningún asidero científico, no posee ningún consenso en los expertos en biología, genética, psicología, etc., no posee en términos científicos, ningún sustento.


Al contrario, mientras más avanza el tiempo, sus enunciados y pilares de lucha (como cuando aseguraban que se nacía homosexual), van siendo descartados por la ciencia, se vuelven imprecisos, quedando solo en la retórica política, entonces si no posees evidencia alguna de lo que aseguras, no es más que una convicción personal basada en un deseo o premisa filosófica subjetiva.


LO HECHOS SON:

Los hombres nacen hombres y las mujeres nacen mujeres, hecho científico comprobado, por todas las ramas de los estudios de la biología humana, no existe el humano “neutro” que madura carente de género, somos seres químicos y hormonales, es solo nuestra conciencia la que puede determinar si me abstraigo de dicho soporte orgánico, la homosexualidad es por lo tanto una elección (que la biblia llama pecado) o una enfermedad de disforia de género (el deseo sexual difiere del soporte biológico), pero no una verdad humana para restructurar la sociedad.


El humano como el resto de la naturaleza busca procrearse y trascender genéticamente, y en ese hecho simple, posee dos sexos definidos para lograr dicho fin biológico, el resto, la orientación, inclinación, sentimientos o gusto, es totalmente subjetivo y depende de las experiencias y decisiones personales.


Claramente hay hombres y mujeres que elaboran a lo largo de sus vidas una inclinación sexual hacia personas de su propio sexo, este hecho es irrefutable y tan antiguo en la sociedad como lo es la diversidad de gustos o sentimientos en otros aspectos, todos basados en la estructuración de una personalidad.

Pero de aquí a creer que ese aspecto interno y subjetivo, cambia su identidad sexual completamente y que, además, la sociedad debe comenzar a reconocer, respaldar, celebrar y promover ese cambio, es una afirmación totalmente fuera de la realidad.


No podemos sostener una sociedad completa desde ideas puramente subjetivas, que no poseen evidencia alguna, menos aun si estas solo son seguidas por un grupo crecidamente minoritario de la sociedad, lo que las hace inaplicables, aunque ese grupo haga marchas donde se enorgullezcan de su disforia.



LA GENERACION DE LA NO VERDAD

¿El hombre ya no puede ser hombre y la mujer ya no puede ser mujer?, porque es lo que dicha idolología finalmente propone en términos prácticos, la distinción de “orientación”, “genero” y “sexo” solo se aplica en ellos, no es una distinción real en la integridad humana, no es una distinción científica, ya que el resto no nos sentimos con esta disección psíquica o disociación entre lo biológico y lo sexual como ellos lo plantean.