La Voz de La Verdad

Certeza que Traspasa Límites


Sosteniéndonos como mirando lo invisible, eso hace una persona con Fe. Es una certeza que no da lugar a dudas y que nos mantiene en el proceso de creer hasta conseguir el objetivo, cualquiera que sea. A veces se piensa en la fe o la esperanza como algo etéreo, como un vaporcillo que se disipa lentamente y se pierde en el cielo. Eso no es certeza, ni esperanza ni fe. Eso es solo una nube deshaciéndose nada más.

Un simple deseo o un sueño no necesariamente está lleno de esperanza, o de eso que uno no sabe cómo explicar, que te lleva en un impulso y te mantiene hasta llegar al final. Muchas de las cosas que anhelamos quedan ahí durmiendo y prontamente se mueren porque les faltó ese empuje, ese impulso que le da el estar convencido de que puedo conseguir lo que me propongo. Piensa en cualquier cosa que hayas querido o que aún quieras y no lo hayas realizado, piensa en eso que pudiste lograr y que hoy disfrutas o disfrutaste y que requirió esperar, sacrificio, confiar en ti, confiar en otros, confiar en un ser superior como Dios, para aún pasar por encima de las cosas imposibles que te hablaban o siguen hablando que no pueden ser o muy difíciles de traspasar. ¡Piensa! ¡¡Todos nos hemos visto enfrentados a esos gigantes, a esas imposibilidades, a esas cosas que queremos lograr, pero se ven tan lejos!!

La certeza es una manifestación de esa Fe, que vamos desarrollando. No es un pensamiento positivo. La certeza es un convencimiento tal que le da una substancia, una fuerza, un poder de conseguir el objetivo. Tiene tanta fuerza que te hará pasar por encima de las limitantes, te dará el impulso para pasar barreras de todo tipo, aún tus propios límites y miedos. Esta misma certeza de la Fe y de la esperanza, que se ha usado para tantos slogans con el arco iris y todo eso, sí podemos rescatar la esencia de esta certeza y es que podemos confiar que podemos construir una mejor sociedad si lo queremos. Sabes el problema es que nuestra cultura le pasa la pelota a los demás, porque resulta trabajoso querer cambiar lo que nos molesta.

No tenemos chequera, pero endosamos las responsabilidades a los demás. Siempre se dice que los cambios deben ser desde sus bases y quiénes son esas bases, nosotros somos esas bases y nosotros somos el problema porque dejamos que otros “solucionen” por comodidad lo que nosotros no queremos trabajar.

Aquí entran todas las áreas en las que somos parte, en las que funcionamos, en las que somos protagonistas. Tú te preguntarás y cómo es eso. simple…para todo lo que haces tú funcionas con Fe, fe en ti mismo, fe en los demás, fe en lo que puedes hacer, convencido de…lo que pasa que mucho de lo que hacemos, lo hacemos en piloto automático, pero todo tiene que ver con esa ley superior que nosotros no la inventamos. Seas creyente o no, esa fe viene del cielo y nacimos cada uno con una porción de fe, que crece con los años o que se apaga con los años y las circunstancias. Puedes creer o no, esa es una decisión personal que creará lo que tú estás creyendo. El creer en algo, una circunstancia, una persona, lo que resulta es que la realidad a nuestro alrededor cambia. No será instantáneo, pero cambiará si creyendo trabajas en ello. El hielo no se derrite con un martillo a golpes, sino con el calor, lentamente, hasta cambiar su estado de sólido a líquido. Así también sucede con las circunstancias. La Fe que se levanta dentro de ti, que te lleva en ese impulso propio de ella, para lograr en un proceso hasta llegar a la meta.

Para los que creemos en Dios, creemos que todo es posible por la fe. Para alguien que no cree verdaderamente en Dios, sino en sus propias capacidades, tendrá que esforzarse tal vez el doble para conseguir su objetivo, pero tiene el impulso que necesita para pasar por encima de las dificultades o aquello que no manejas.

Cuando somos pequeños, nuestros padres nos alientan a esforzarnos a través delZZ ensayo y error, hasta conseguir aprender a realizar algo, aprender una materia, hacer un dibujo, realizar un quehacer doméstico, en fin. Cada cosa que hacemos por primera vez saldrá más o menos, pero en la medida de la dedicación y el esfuerzo, el estudio, la práctica, la creatividad, la imaginación (que también vienen del cielo) nos elevamos más alto y podemos resolver cada vez con mejor soltura aquello que nos costaba. Comienzan a venir las respuestas, nos volvemos más resolutivos, aún en lo doméstico, incluso el instinto es una herramienta del cielo…

La fe crea una realidad cuando tú crees algo, para bien o para mal. Cuando tienes buenos sentimientos por decirlo así hacia otros o una situación y te enfocas en resolver lo que estás creyendo se establece en tu entorno. Esto es poderoso, es la esencia que tiene una substancia viva que llama lo que no es como si fuera y se hace real, por eso podemos caminar como sosteniéndonos mirando eso invisible, que aún cuesta describir.

El mundo está cambiando a la velocidad de la luz. Cada vez más rápido se requieren cambios sustanciales que se afirmen en el tiempo y se mantengan en el tiempo. Ya los sistemas del mundo se caen, porque los ideales sin substancia no los pueden sostener. La ambición, el orgullo, la corrupción, la basura se respira en el aire y todo lo que tenía apariencia de permanencia y durabilidad está siendo desecho, justamente porque se requiere de una generación que es capaz de hacer y generar cambios profundos y para esto se requiere un levantar en fuerza y determinación que no tiene nada que ver con algo violento, sino con trabajar por un objetivo, que puede ser común o personal.

Es un error apegarse al pasado o pretender que el pasado sea más esplendoroso que el presente. Debemos caminar siempre subiendo el nivel. El estancamiento en todas sus formas no da ningún fruto, hace que la gente se trunque y no se desarrolle y permanezca ciego.

Tu naciste para desarrollarte, no solo para hacer lo que haces y conformarte con ello. La edad no es impedimento cuando aún puedes hacer cosas. Soñar no cuesta nada, pero si va a costar luchar por esos sueños que quieras realizar, cualquiera que sea. Lo correcto es que vivamos para dejar un legado a las generaciones siguientes. Los errores que se han cometido