La Voz de La Verdad

REFLEXION: "QUIERO SER TU AMIGO"




Desde muy pequeños en nuestra vida hemos crecido con un falso conocimiento acerca de lo que es la amistad, creyendo que amigo es aquel con el que he crecido, con el que he jugado, o alguien al cual le puedo pedir favores. Dentro de una relación de amistad estos hechos son muy buenos y comunes, pero al no conocer la esencia de la palabra amigo, nunca entenderemos la amistad en plenitud.

La palabra amigo en su origen etimológico nace de la palabra amar. Es una palabra compuesta; “a” (sin) y “ego” (yo), juntas significarían “sin mi yo"

Al ver este significado, podemos darnos cuenta de que amigo no es solo alguien con el que he crecido, o alguien al que le pido favores, sino que es alguien en quien puedo confiar para hacerle favores, para hacerlo reír, para ayudarlo a crecer, en resumidas cuentas, para entregarme por él (el centro de la amistad siempre será dar).

Jesús, llamó a sus discípulos amigos no porque ellos lo siguieran, sino porque Él se entregó y entregaría por ellos:

Juan 15:15-17

15 Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer.

16 No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé. 17 Esto os mando: Que os améis unos a otros.

La amistad según Jesús

Para Jesús la amistad que tuvo con sus discípulos se expresaba en acciones como las que acabamos de leer; darles a conocer las cosas del Padre, ubicarlos en la posición correcta (la voz de Dios) para que diesen fruto y así poder ser respaldados por el Padre, y enseñarles a amarse unos con otros.

La amistad en el Reino siempre estará enfocada en entregarte por tus amigos para que puedan ser conducidos por y en el camino de la vida que es Jesús mismo. Dar constantemente de lo que soy es algo que siempre desatará el destino de los que me rodean. Jesús siempre guio a sus discípulos hacia un camino, una ciudad, hacia una carne y una sangre que procederían de Él mismo.

La amistad es uno de los lazos más fuertes que el Padre puede tener con un hijo, primero Él desata el diseño del hijo para que luego el hijo desate el propósito cumplido del Padre; con esto podemos decir, que en el Reino la relación de amistad es una entrega (muerte y resurrección por los demás) continua entre los que componen esta relación. La resurrección de Cristo fue para atraernos a sí mismo, nuestra resurrección es para atraer a nuestros hermanos a Cristo.

En el libro de Santiago podemos ver como la fe está enlazada al ser amigos de Dios. Todo lo que habla que debemos suplir a nuestros hermanos, Abraham se lo suplió al Padre cuando creyó en Él (Santiago 2:14-23).

Para finalizar, te invito a ser parte de esta generación de amigos que busca perpetuar el legado eterno del Padre, manifestar ese “consumado es” a través de la unidad que podemos alcanzar en el Amor de Jesucristo.

Juan 15:14

Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.

Juan 15:17

Esto os mando: Que os améis unos a otros.

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